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    22/05/2009

    El paquete de galletas


    Para hacer pareja con la historia de "Pagado con un vaso de leche" aquí esta la del "Paquete de galletas"



    Cuando aquella tarde llegó a la vieja estación le informaron que el tren en el que ella viajaría se retrasaría aproximadamente una hora. La elegante señora, un poco fastidiada, compró una revista, un paquete de galletas y una botella de agua para pasar el tiempo. Buscó un banco en el anden central y se sentó preparada para la espera. Mientras hojeaba su revista, un joven se sentó a su lado y comenzó a leer un diario. Imprevistamente, la señora observó cómo aquel muchacho, sin decir una sola palabra, estiraba la mano,agarraba el paquete de galletas, lo abría y comenzaba a comerlas, una a una, despreocupadamente. La mujer se molestó por esto, no quería ser grosera, pero tampoco dejar pasar aquella situación o hacer como que nada estaba pasando.

    Así que, con un gesto exagerado, tomó el paquete y sacó una galleta, la exhibió frente al joven y se la comió mirándolo fijamente a los ojos. Como respuesta, el joven tomó otra galleta y mirándola la puso en su boca y sonrió. La señora ya enojada, tomó una nueva galleta y, con ostensibles señales de fastidio, volvió a comer otra, manteniendo de nuevo la mirada en el muchacho.

    El diálogo de miradas y sonrisas continuó entre galleta y galleta. La señora cada vez más irritada, y el muchacho cada vez más sonriente. Finalmente, la señora se dió cuenta de que en el paquete sólo quedaba la última galleta. "-No podrá ser tan descarado", pensó mientras miraba alternativamente al joven y al paquete de galletas. Con calma el joven alargó la mano, tomó la última galleta, y con mucha suavidad, la partió exactamente por la mitad. Así, con un gesto amoroso, ofreció la mitad de la última galleta a su compañera de banco. ¡Gracias! - dijo la mujer tomando con rudeza aquella mitad. De nada - contestó el joven sonriendo suavemente mientras comía su mitad.

    Entonces el tren anunció su partida... La señora se levantó furiosa del banco y subió a su vagón. Al arrancar, desde la ventanilla de su asiento vio al muchacho todavía sentado en el anden y pensó: "¡Que insolente, que mal educado, que ser de nuestro mundo!". Sin dejar de mirar con resentimiento al joven, sintió la boca reseca por el disgusto que aquella situación le había provocado. Abrió su bolso para sacar la botella de agua y se quedó totalmente sorprendida cuando encontró, dentro de su cartera, su paquete de galletas intacto.


    Pagado con un vaso de leche



    Un joven que pagaba sus estudios trabajando de vendedor ambulante, sentía hambre pero no tenía dinero para almorzar. Decidió vencer la vergüenza que le daba mendigar y pedir algo de comer en la próxima puerta que tocase. No obstante, perdió su nervio cuando una hermosa joven le abrió la puerta. En lugar de pedir comida pidió solo un vaso de agua.

    Ella, sin embargo, se apiadó de el y le trajo un vaso de leche. El se lo tomó tímidamente y preguntó, "¿Cuanto le debo?". - "No me debe nada," respondió ella. "Mi madre nos enseñó a nunca aceptar pago por hacer un favor." "Entonces le agradezco de corazón.", respondió el joven.

    Aquel joven llamado Howard Kelly se fue de aquella casa, no solo sintiéndose fortalecido en su cuerpo sino también en su fe en Dios y en la humanidad. Antes del incidente estaba pensando en rendirse y renunciar.

    Muchos años mas tarde aquella joven, ya mayor, se enfermo gravemente. Los doctores locales estaban muy preocupados. Finalmente la enviaron al hospital de una gran ciudad donde practicaba un famoso especialista en aquella enfermedad.

    Cuando el médico se dio cuenta del nombre de su nueva paciente y del pueblo de procedencia, inmediatamente se levantó y fue a verla. La reconoció inmediatamente. Volvió a su oficina resuelto a hacer todo lo posible para salvar su vida. La lucha fue larga pero la señora se salvó.

    Por su parte la señora andaba muy preocupada sabiendo que el precio de su estancia en el hospital sería astronómico. Sin que ella supiese, el doctor envió órdenes que le pasaran a el la cuenta final. Después de examinarla escribió un mensaje al pie de la cuenta antes de que fuese enviada a la señora.

    Ella abrió aquella cuenta con gran temor, pensando que pasaría el resto de sus días pagándola. Finalmente miró y cual fue su asombró cuando leyó al pie de la lista de enormes cifras:

    Todo Pagado por completo con un vaso de leche.
    Firmado: Dr. Howard Kelly.

    31/01/2009

    La mariposa

    kwick bilder 

    Un día un hombre encontró un capullo de una mariposa y

    se lo llevó a su casa para poder ver a la mariposa cuando saliera del capullo.

    Al poco tiempo vio que había un pequeño orificio en el capullo y entonces se sentó a observar por varias horas.

    La mariposa se esforzaba para hacer que su cuerpo pasase a través de aquel pequeño orificio.

    Forcejeaba duramente para poder.

    Pasaba el tiempo y parecía que ella había dejado de hacer cualquier progreso.

    Parecía que había hecho todo lo que podía, pero no conseguía agrandarlo.

    Pareció que se había atascado .

    Entonces, el hombre decidió ayudar a la mariposa: tomó una tijera y abrió el capullo.
    La mariposa pudo salir facilmente, pero su cuerpo estaba marchito, era pequeño y tenía las alas arrugadas.

    El hombre siguió observándola porque esperaba que en cualquier momento, las alas se abrieran y estirasen para ser capaces de soportar el cuerpo, y que éste se hiciera firme.
    Pero nada aconteció.

    Y la mariposa pasó el resto de su vida arrastrándose con un cuerpo marchito y unas alas encogidas. Ella nunca fué capaz de volar.

    Lo que el hombre en su gentileza y su voluntad no comprendía, era el esfuerzo necesario para que la mariposa pasara a través de la pequeña abertura, y esa era la forma en que el fluído del cuerpo de la mariposa, fuese a sus alas, de tal modo que ella estaría lista para volar, una vez que se hubiese liberado.

    Algunas veces, el esfuerzo es exactamente lo que necesitamos en nuestra vida.
    Si pasáramos por nuestras vidas sin encontrar ningún obstáculo, nos dejaría limitados.

     No lograríamos ser tan fuertes como podríamos haber sido.

     Nunca podríamos volar. 

     

    24/01/2009

    El elefante encadenado

    Al leer este bello cuento de Jorge Bucay he sentido que en algún momento de mi vida me ocurrió como al elefante,

    pero en nuestras manos esta modificar y corregir, aunque no siempre sea fácil

    romper y modificar viejos registros

    en nuestra mente...




    Lo que mas le gustaba del circo lo que mas los animales y entre todos ellos había uno especial, el elefante.

    Durante su función, hacia despliegue de su tamaño y fuerza.....pero una vez terminado el elefante quedaba sujeto tan solo por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo. El misterio era evidente ¿Como un animal tan grande se quedaba sujeto sin moverse atado tan solo a un trozo de madera?, lo que estaba claro es que el animal no quería huir, podía con toda seguridad ser capaz de arrancar un árbol de cuajo, y con mas facilidad arrancar la estaca y....huir.

    Un día preguntó por el misterio del elefante y le dijeron que el elefante estaba amaestrado....pero si está amaestrado ¿porqué lo encadenan?, nadie le contestó ni le dieron una respuesta coherente, al cabo de unos años alguien podía contestarle a esa pregunta

    EL ELEFANTE NO ESCAPA PORQUE HA ESTADO ATADO A UNA ESTACA DESDE QUE ERA MUY PEQUEÑO.

    Cerró sus ojos y se imaginó al pequeño elefante intentando soltarse, y a pesar de su esfuerzo no pudo, se habría acostado agotado para volver a intentarlo el día siguiente, al otro y también al que seguía.....Hasta que un día el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Ese elefante enorme, que vivía en el circo, no escapaba porque creía-pobre-que NO PODÍA

    El tiene su registro y recuerda su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor se volvió a cuestionar seriamente ese registro. Jamás.....Jamás.....intentó poner a prueba su fuerza otra vez.

    Todos somos un poco como ese elefante de circo, vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos creyendo que un montón de cosas "no podemos", simplemente porque alguna vez, cuando éramos chiquitos, alguna vez, probamos y no pudimos....Hicimos lo que el elefante, grabarnos en nuestro recuerdo...NO PUEDO.....NO PUEDO Y NUNCA PODRÉ.

    Como mucho, de vez en cuando sentimos los grilletes, hacemos sonar la cadenas o miramos de reojo la estaca y confirmamos el estigma.

      !NO PUEDO Y NUNCA PODRÉ"

    La única manera de saber, es intentarlo una y otra vez y poniendo en cada intento el corazón.




    29/11/2008

    Los mil perros





    Cuenta la historia que hace mucho tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada.
    Cierto día, un perro callejero, buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa.
    El perro subió lentamente las viejas escaleras de madera. Al terminar de subir se topó con una puerta entornada; lentamente se adentró en el cuarto y para su sorpresa, se dio cuenta que dentro de ese cuarto había 1000 perros más observándolo tan fijamente como él los observaba.

    El perro, entusiasmado, comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco, y, curiosamente, los 1000 perros hicieron lo mismo. Posteriormente sonrió y le ladró alegremente a uno de ellos. El perrito se quedó sorprendido al ver que los 1000 perros también le sonreían y ladraban alegremente con él.
    Cuando salió del cuarto se quedo pensando para si mismo:

    - ¡Que lugar tan agradable!. ¡Voy a venir mas seguido a visitarlo!.

    Tiempo después, otro perro callejero entró a la misma casa y se encontró en el mismo cuarto. Pero, a diferencia del primero, éste, al ver a los otros 1000 perros en el cuarto, se sintió amenazado, ya que lo estaban mirando de una manera agresiva. Posteriormente empezó a gruñir, e imediatamente vio como los 1000 perros le ladraron también a él del mismo amenazante modo.
    Cuando este perro salió del cuarto pensó:

    - ¡Que lugar tan horrible es este!. ¡Nunca mas volveré a entrar allí!.

    En la fachada de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía:

    "La casa de los 1000 espejos"



    Moraleja: No somos responsables de la cara que tenemos, somos responsables de la cara que ponemos. Y, no cabe duda que, recibimos lo que damos.

    El primer perro era amable y al ver su reflejo en el espejo, los perros que veia tambien eran amables ya que eran su reflejo y actuaban como el perro actuaba, el segundo perro era agresivo, por tanto los perros que veia lo eran, la cuestion es que nos trataran como tratemos a los demas, si damos cortesia eso es lo que obtenemos, si damos maldad eso sera lo que recibamos.






    25/11/2008

    Gautama el Buda




    Ya el sol se había puesto entre el enredo del bosque sobre los ríos.

    Los niños de la ermita habían vuelto con el ganado y estaban sentados al fuego, oyendo a su maestro Gautama, cuando llegó un niño desconocido y lo saludó con flores y frutos. Luego, tras una profunda reverencia, le dijo con voz de pájaro:

    "Señor Gautama, vengo a que me guíes por el Sendero de la Verdad.

    Me llamo Satyakama"

    "Bendito seas -dijo el Maestro- ¿Y de qué casta eres, hijo mío? Porque sólo un brahmín puede aspirar a la suprema sabiduría".

    Contestó el niño:

    "No sé de qué casta soy, Maestro; pero voy a preguntárselo a mi madre".

    Se despidió Satyakama, cruzó el río por lo más estrecho, y volvió a la choza de su madre, que estaba al fin de un arenal, fuera de la aldea ya dormida.

    La lámpara iluminaba débilmente la puerta, y la madre estaba fuera, de pie en la sombra, esperando la vuelta de su hijo.

    Lo cogió contra su pecho, lo besó en la cabeza y le preguntó qué le había dicho el Maestro.

    "¿Cómo se llama mi padre? -dijo el niño- Porque me ha dicho el Señor Gautama que sólo un brahmín puede aspirar a la suprema sabiduría".

    La mujer bajó los ojos y le habló dulcemente: "Cuando joven yo era pobre y conocí muchos amos. Sólo puedo decirte que tú viniste a los brazos de tu madre Jabala, que no tuvo marido".

    Los primeros rayos del sol ardían en la copa de los árboles de la ermita del bosque. Los niños, aún mojado el revuelto pelo del baño de la mañana, estaban sentados ante su Maestro, bajo un árbol viejo.

    Llegó Satyakan, le hizo una profunda reverencia al Maestro y se quedó de pie en silencio.

    "Dime -le preguntó el Maestro- ¿Sabes ya de qué casta eres?"

    "Señor -contestó Satyakama-, no sé. Mi madre me dijo: Yo conocí muchos amos cuando joven, y tú viniste a los brazos de tu madre Jabala, que no tuvo marido".

    Entonces se levantó un rumor como el zumbido iracundo de las abejas hostigadas en su colmena. Y los estudiantes murmuraban entre dientes de la desvergonzada insolencia del niño sin padre.

    Pero el Maestro Gautama se levantó, trajo al niño con sus brazos hasta su pecho, y le dijo: "Tú eres el mejor de todos los brahmines, hijo mío; porque tienes la herencia más noble, que es de la verdad".

    18/11/2008

    Un Ángel en la Tierra.

    A mi madre con cariño...

    Refiere una antigua leyenda que un niño a punto de nacer, empezó a hacerse muchas preguntas y le dijo a Dios.  

    Me vas a enviar mañana a la tierra; pero ¿Cómo viviré tan pequeño e indefenso como soy?

    Entre muchos Ángeles escogí uno para ti, que te esta esperando:

    El te cuidará.

    Pero dime: aquí en el cielo, no hago más que cantar y sonreír, eso basta para ser feliz.

    Tu Ángel te cantará, te sonreirá todos los días y tú sentirás su amor y serás feliz.

    Y ¿Cómo entender cuando la gente me hable? si no conozco el extraño idioma que hablan los hombres?

    Tu Ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar, y con mucha paciencia y cariño te enseñará a hablar.

    Y, ¿Qué hará cuando quiera hablar contigo?

    Tu Ángel te juntará las manitas y te enseñará a orar.

    He oído que la tierra hay hombres malos ¿Quien me defenderá?

    Tu Ángel te defenderá aun a costa de su vida.

    Pero estaré siempre triste porque no te veré más señor.

    Tu Ángel te hablará de Mi y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia, aunque; Yo siempre estaré a tu lado.

    En ese instante, una gran paz reinaba en el cielo pero ya se oían voces terrestres, y el niño presuroso, repetía suavemente:

    Dios mío, si ya me voy, dime su nombre, ¿Cómo se llama mi Ángel? Su nombre no importa, tu le llamarás "Mamá"

    QUÉ ES UNA MAMÁ ... ? Una mamá es aquel ser que con la caricia tierna de su mano cansada y el el Sana que sana colita de rana...todo cambia de color y el dolor desaparece, la tristeza se disuelve, la nostalgia se difumina y la alegría toma su lugar.
    Sí, porque ese ensalmo bendito tiene el poder más grande del mundo.
    Es capaz de transformar la oscuridad en luz, la noche en día, el llanto en risa y el hambre en siesta.
    Esa mano ajada que a pesar de los años sigue tan tersa y cálida, posee el dulce encanto de hacer desaparecer el miedo, de convertir agua y dos papas en la más exquisita sopa o un simple huevo en auténtico caviar.
    Tiene la magia de transformar harapos en trajes de novia, cortinas viejas en hermosas sobrecamas y noches frías en gratificantes sueños.
    Esa voz de letanía permanente que agobia como chicharra, regaña sin condición, se complace en torturar bañando y sonando narices frente a las visitas, cantaleteando por el novio que no le conviene y por las a deshoras que vuelves con unas copas de mas... se convierte en acusadora conciencia que no da tregua ni en vacaciones.
    Y cuando seamos padres las comprendemos y queremos si cabe mucho mas.




    27/10/2008

    La camisa del hombre feliz




    Había una vez un rey cuya riqueza y poder eran tan inmensos, como eran de inmensas su tristeza y desazón.
    -Daré la mitad de mi reino a quien consiga ayudarme a sanar las angustias de mis tristes noches- dijo un día.
    Quizás más interesados en el dinero que podían conseguir que en la salud del Rey, los consejeros de la corte decidieron ponerse en campaña y no detenerse hasta encontrar la cura para el sufrimiento real. Desde los confines de la tierra mandaron traer a los sabios más prestigiosos y a los magos más poderosos de entonces, para ayudarles a encontrar el remedio buscado. 
    Pero todo fue en vano, nadie sabía cómo curar al monarca.-Una tarde, finalmente, apareció un viejo sabio que les dijo: -si encontráis en el reino un hombre completamente feliz, podréis curar al rey.Cuando lo halléis- siguió el anciano- pedidle su camisa y traedla a palacio. Decidle al rey que duerma una noche entera vestido solo con esa prenda. Os aseguro que mañana despertará curado.
    Los consejeros se abocaron de lleno y con completa dedicación a la búsqueda de un hombre feliz, aunque ya sabían que la tarea no resultaría fácil.
    En efecto, el hombre que era rico, estaba enfermo; el que gozaba de buena salud, era pobre. Aquel, rico y sano, se quejaba de su mujer y ésta, de sus hijos.
    Todos los entrevistados coincidían en que algo les faltaba para ser totalmente felices aunque nunca se ponían de acuerdo en aquello que les faltaba.
    Finalmente, una noche, muy tarde, un mensajero llegó al palacio. Habían encontrado al hombre que tan incesantemente habían buscado. Se trataba de un humilde campesino que vivía al norte en la zona más árida del reino. Cuando el monarca fue informado del hallazgo. Éste se llenó de alegría e inmediatamente mandó que le trajeran la camisa de aquel hombre, a cambio de la cual deberían darle al campesino cualquier cosa que pidiera.
    Los enviados se presentaron a toda prisa en la casa de aquel hombre para comprarle la camisa y, si era necesario –se decían- se la quitarían por la fuerza...
    El rey tardó mucho en sanar de su tristeza. De hecho su mal se agravó bastante cuando supo que el hombre más feliz de su reino, quizás el único totalmente feliz, era tan pobre, tan pobre... que no tenía ni siquiera una camisa...



    Este hombre sin camisa no tendrá  muchas de las cosas que nosotros tenemos,pero parece feliz sera cuestión de conformase y ser mas feliz con lo que tenemos,y cultivar mas el amor a la familia y amigos ...



    23/10/2008

    Un bonita historia sobre Shiatsu



    En Oriente es muy conocida la historia de una joven  que visitó la consulta de un fitoterapeuta (experto en tratamientos con plantas medicinales) para pedirle una pócima  venenosa con la que acabar con la vida de su suegra, pues ésta se portaba mal con ella y la trataba de forma injusta y cruel.
    El fitoterapeuta le dio un  líquido para se la aplicase a su suegra mientras le daba Shiatsu. Según el fitoterapeuta debería aplicar la poción durante tres meses y siempre acompañada de Shiatsu para que surtiera mejor efecto el veneno penetrando poco a poco en el cuerpo de su suegra, además si lo hacía así era más fácil que se pensara que el fallecimiento era por causa natural y nadie la culparía.
    La joven siguió al pie de la letra la receta del terapeuta y cada noche le aplicaba a su suegra Shiatsu sin olvidarse de hacerlo con la pócima; pero transcurridos dos meses y medio del inicio del tratamiento, empezó a arrepentirse de la decisión que había tomado. No quería ya que su suegra muriese, con la aplicación diaria de Shiatsu comenzó a entenderla mejor, a conocer sus reacciones, a hablar con ella y comprender su forma de ser. Y la suegra empezó a darle muestras de cariño y afecto, sentimiento que posiblemente había provocado el Shiatsu que recibía diariamente. Un día tomó la decisión de volver al fitoterapeuta y pedirle que le diera un antídoto para la pócima que meses atrás le había elaborado.
    Entonces el sabio fitoterapeuta le dijo que la pócima que él preparó no era, en absoluto, venenosa, sino simple agua destilada de una flor cuya única acción era la de perfumar el cuerpo.



    La verdad es que el roce hace el cariño, y la
    empatía hace todo lo demás,¿no pensáis lo mismo?




    14/10/2008

    El sufrimiento de Kisagotami


     En tiempos de Buda, murió el único hijo de una mujer llamada Kisagotami.
    Incapaz de soporta siquiera la idea de no volver a verlo, la mujer dejó el cadáver de su hijo en la cama y durante muchos días lloró y lloró implorando a los dioses que le permitieran morir a su vez.
    Como no encontraba consuelo, empezó a correr de una persona a otra en busca de una medicina que le ayudara a seguir viviendo sin su hijo o, de lo contrario, a morir como él.
    Le dijeron que Buda la tenía:Kisagotami fue a ver a buda, le rindió homenaje y le preguntó:
    -¿Puedes preparar una medicina que me sane este dolor o me mate para no sentirlo?-Conozco esa medicina-contestó Buda-, pero para prepararla necesito ciertos ingredientes.
    -¿qué ingredientes?-Preguntó la mujer.
    -El más importante es una vaso de vino casero- dijo Buda.
    -Ya mismo lo traigo- Dijo Kisagotami. Pero antes de que se marchara, Buda añadio:
    -Necesito que el vino provenga de un hogar donde no haya muerto ningún niño, cónyuge, padre o sirviente.
    La mujer asintió y, sin perder tiempo, recorrió el pueblo, casa por casa, pidiendo el vino. Sin embargo, en cada casa que visitaba le sucedía lo mismo. Todos estaban dispuestos a regalarle el vino, pero al preguntar si había muerto alguien, ella encontró que todos los hombres habían sido visitados por la muerte. En una vivienda había muerto una hija, en otra un sirviente, en otra un sirviente, en otras el marido o alguno de los padres.
    Kisagotami no pudo hallar un hogar donde no se hubiera experimentado el sufrimiento de la muerte.
    Al darse cuenta de que no estaba sola en su dolor, la madres se desprendió del cuerpo sin vida de su hijo y fue a ver a Buda. Se arrodilló frente a él y le dijo:-Gracias... comprendí




    13/10/2008

    La luciernaga y la serpiente



    Cuenta la leyenda que una vez una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga.
    Esta huía rápido con miedo de la feroz predadora y la serpiente al mismo tiempo no desistía.
    Huyo un día, dos días y la seguí… al tercer día ya sin fuerzas, la luciérnaga paro y le dijo a la serpiente:
    -¿Puedo hacerte tres preguntas?
    -No acostumbro dar este precedente a nadie pero como te a devorar, puedes preguntar, contesto la serpiente!!
    -¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
    -No, contesto la serpiente…!!!
    -¿Yo te hice algún mal?
    -No, volvió a responder la serpiente
    -Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo?
    -¡ porque no soporto verte brillar!

    Moraleja

    Muchos de nosotros nos hemos visto envueltos en situaciones donde nos preguntamos:
    ¿Por qué me pasa esto si yo no he hecho nada malo, ni daño a nadie?
    Sencillo de responder… Porque no soportan verte brillar!!

    Cuando esto pase no dejes de brillar, continua siendo tu mismo, continua y sigue dando lo mejor de ti, sigue haciendo lo mejor, no permitas que te lastimen, no permitas que te hieran, sigue brillando y no podrán tocarte…
    Porque tu luz seguirá intacta.
    Tu esencia permanecerá, pase lo que pase…
    Se siempre autentico, aunque tu luz moleste a los predadores!



    La leyenda de como nacio la luciernaga




    Había un luminoso indio guaraní que atraía admiración, odios y amores.
    Se llamaba Isondú.
    Era de esas personas que hacen que parezca fácil cazar bien, pescar aun mejor y gustarles a todos.
    O a casi todos.
    Porque Isondú llegaba y las jóvenes no buscaban excusas para acercarse. Simplemente venían a mirarlo, a conversar con él.
    Y lo rodeaban los amigos. Siempre, donde estaba Isondú había acción y risas.
    No era su intención, pero se destacaba de los demás. Como si tuviera una luz acompañándolo, dándole protagonismo.
    Los que no se agrupaban junto a Isondú, los que no lo querían, empezaron a sentir que se perdían en su sombra.
    Se quedaban mirándolo, en la oscuridad. Primero solos, impotentes. Después juntos, envalentonados, compartiendo envidia.
    ¿Cómo son los pensamientos en la oscuridad?
    Son muy negros.
    Isondú lo supo una noche, cuando cayó en una trampa para cazar animales y sus envidiosos enemigos se abalanzaron sobre él.
    No se sabe con qué lo atacaron. Probablemente con mazas. Pero lo hicieron todos juntos, a la vez, por sorpresa.
    Si no, nunca hubieran podido vencerlo.
    Le hicieron muchas heridas. Algunos dicen que veintidós y que el cuerpo de Isondú murió.
    Pero él era un indio de este mundo. Y de otros.
    El hecho fue que sus heridas cambiaron de color. Se aclararon, se volvieron blancas y brillaron. Unas lucecitas con alas que se desprendieron del cuerpo tomando vuelo.
    Se fueron agrupadas como pedacitos voladores de la Vía Láctea.
    Se transformaron en luciérnagas. Antes no existían. El cuerpo mismo de Isondú se hizo volátil y se fue por ahí, con ellas.
    Desde esa noche, entre los ríos Paraná y Uruguay, hay una zona donde es casi imposible que alguien se deje ganar por la oscuridad del camino. ¡Mucho menos que se pierda!
    Un séquito de luces puede acompañarlo, unos destellos colarse en los más oscuros sentimientos.
    Algo del indio Isondú, algo de luciérnaga repartido en vuelos, va a darle más fuerza.
    Y esa es una versión del nacimiento de las luciérnagas. O isondúes, o tuquitos. O bichitos de luz.


    08/10/2008

    Encontrarlo de nuevo.




    Érase una vez un pájaro, adornado con un par de alas perfectas y plumas relucientes, coloridas y maravillosas. En fin, un animal hecho para volar libre e independiente, para alegrar a quien lo observase.
    Un día una mujer lo vio y se enamoró de él. Se quedó mirando su vuelo con la boca abierta de admiración, con el corazón latiéndole más de prisa, con los ojos brillantes de emoción. Lo invitó a volar con ella, y los dos viajaron por el cielo en completa armonía. Ella admiraba, veneraba, adoraba al pájaro.
    Pero entonces pensó:
    -¡Tal vez quiera conocer algunas montañas distantes!.
    Y la mujer tuvo miedo. Miedo de no volver a sentir nunca más aquello con otro pájaro. Y sintió envidia, envidia de la capacidad de volar del pájaro.
    Y se sintió sola.
    Y pensó:
    -Voy a poner una trampa. La próxima vez que el pájaro venga, no volverá a marcharse.
    El pájaro, que también estaba enamorado, volvió al día siguiente, cayó en la trampa y fue encerrado en la jaula.
    Todos los días ella miraba al pájaro. Allí estaba el objeto de su pasión, y se lo enseñaba a sus amigas, que comentaban:
    -Eres una persona que lo tiene todo.
    Sin embargo, empezó a producirse una extraña transformación: como tenía al pájaro, y ya no tenía que conquistarlo, fue perdiendo el interés.
    El pájaro, sin poder volar ni expresar el sentido de su vida, se fue consumiendo, perdiendo el brillo, se puso feo, y ella ya no le prestaba atención, excepto para alimentarlo y limpiar la jaula.
    Un buen día, el pájaro murió. Ella se puso muy triste, y no dejaba de pensar en él. Pero no recordaba la jaula, recordaba sólo el día que lo había visto por primera vez, volando contento entre las nubes.
    Si profundizase en sí misma, descubriría que aquello que la emocionaba tanto del pájaro era su libertad, la energía de las alas en movimiento, no su cuerpo físico. Sin el pájaro, su vida también perdió sentido, y la muerte vino a llamar a su puerta.
    -¿Por qué has venido, -le preguntó la muerte.
    -Para que puedas volar de nuevo con él por el cielo –respondió la muerte-. Si lo hubieses dejado partir y volver siempre, lo admirarías y lo amarías todavía más; sin embargo, ahora necesitas de mí para poder encontrarlo de nuevo.


    31/07/2008

    El emperador y su hija

                            

                   

    Espero que os guste a mi me encanto...

    Hubo una vez un emperador que convocó a todos los solteros del reino, pues era tiempo de buscar pareja a su hija. Todos los jóvenes asistieron y el rey les dijo:

    "Os voy a dar una semilla diferente a cada uno de vosotros, al cabo de 6 meses deberán traerme en una maceta la planta que haya crecido, y la planta más bella ganará la mano de mi hija, y por lo consiguiente el reino".
    Así se hizo, pero había un joven que plantó su semilla pero no germinaba; mientras tanto, todos los demás jóvenes del reino no paraban de hablar y mostrar las hermosas plantas y flores que habían sembrado en sus macetas.

    Llegaron los seis meses y todos los jóvenes desfilaban hacia el castillo con hermosísimas y exóticas plantas.

    El joven estaba demasiado triste pues su semilla nunca germinó, ni siquiera quería ir al palacio, pero su madre insistía en que debía ir pues era un participante y debía estar allí.

    Con la cabeza baja y muy avergonzado, desfiló al ultimo hacia el palacio con su maceta vacía.
    Todos los jóvenes hablaban de sus plantas, y al ver a nuestro amigo soltaron en risa y burla, en ese momento el alboroto fue interrumpido por el ingreso del rey, todos hicieron su respectiva reverencia mientras el rey se paseaba entre todas las macetas admirando las plantas.

    Finalizada la inspección hizo llamar a su hija, y llamó de entre todos al joven que llevo su maceta vacía; atónitos, todos esperaban la explicación de aquella acción.
    El rey dijo entonces:

    "Este es el nuevo heredero del trono y se casara con mi hija, pues a todos ustedes se les dió una semilla infértil, y todos trataron de engañarme plantando otras plantas, pero este joven tuvo el valor de presentarse y mostrar su maceta vacía, siendo sincero, real y valiente,
    cualidades que un futuro rey debe tener y que mi hija merece".

    recuerda que la humildad y la sinceridad engrandece a la persona.

    "LA HONESTIDAD, SERÁ POR SIEMPRE UNA VIRTUD".








    12/07/2008

    Leyenda arabe

    Dice una bonita leyenda árabe
    que dos amigos viajaban ,

    por el desierto y en un determinado punto
    del viaje discutieron.
    El otro ofendido sin decir nada,
    escribió en la arena:
    Hoy, mi mejor amigo
    me pego una bofetada en el rostro.

    siguieron adelante y llegaron a un oasis
    donde decidieron bañarse.

    el que había sido abofeteado y lastimado
    comenzó a ahogarse,
    siendo salvado por el amigo.
    al recuperarse tomó un estilete
    y escribió en una piedra:


    Hoy, mi mejor amigo me salvo la vida
    intrigado, el amigo pregunto
    ¿Por qué después que te lastimé,
    escribiste en la arena y
    ahora escribes en una piedra?

    Sonriendo, el otro amigo respondió:
    Cuando un gran amigo nos ofende,
    deberemos escribir en la arena
    donde el viento del olvido y el perdón

    se encargarán de borrarlo y apagarlo
    por otro lado cuando nos pase algo grandioso,
    deberemos grabarlo en la piedra
    de la memoria del corazón

    donde ninguno viento en todo el mundo
    podrá borrarlo.



    27/05/2008

    Cuento Paulo Coelho

     Hoy al visitar un space,volví a leer este bonito cuento que ya conocía pero que tenia en el olvido no se si lo conoceréis, pero siempre es bonito volver a releerlo.

    Clicar al lado de iPaper en la flechita se abrirán unas opciones,en View Mode escoger " List Mode" y se vera mas grande.

        
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    26/05/2008

    Cuento para pensar de Jorge Bucay


    Un señor muy creyente sentía que estaba cerca de recibir una luz que le iluminara el camino que debía seguir. Todas las noches, al acostarse, le pedía a Dios que le enviara una señal sobre cómo tenía que vivir el resto de su vida.
    Así anduvo por la vida, durante dos o tres semanas en un estado semi-místico buscando recibir una señal divina.
    Hasta que un día, paseando por un bosque, vio a un cervatillo caído, tumbado, herido, que tenía una pierna medio rota. Se quedó mirándolo y de repente vio aparecer a un puma. La situación lo dejó congelado; estaba a punto de ver cómo el puma, aprovechándose de las circunstancias, se comía al cervatillo de un sólo bocado.

    Entonces se quedó mirando en silencio, temeroso también de que el puma, no satisfecho con el cervatillo, lo atacara a él. Sorpresivamente, vio al puma acercarse al cervatillo. Entonces ocurrió algo inesperado: en lugar de comérselo, el puma comenzó a lamerle las heridas.
    Después se fue y volvió con unas pocas ramas humedecidas y se las acercó al cervatillo con la pata para que éste pudiera beber el agua; y después se fue y trajo un poco de hierba húmeda y se la acercó para que el cervatillo pudiera comer.
    Increíble.
    Al día siguiente, cuando el hombre volvió al lugar, vio que el cervatillo aún estaba allí, y que el puma otra vez llegaba para alimentarlo, lamerle las heridas y darle de beber.
    El hombre se dijo:

    Esta es la señal que yo estaba buscando, es muy clara. "Dios se ocupa de proveerte de lo que necesites, lo único que no hay que hacer es ser ansioso y desesperado corriendo detrás de las cosas".

    Así que agarró su atadito, se puso en la puerta de su casa y se quedó ahí esperando que alguien le trajera de comer y de beber.
    Pasaron dos horas, tres, seis, un día, dos días, tres días... pero nadie le daba nada.
    Los que pasaban lo miraban y él ponía cara de pobrecito imitando al cervatillo herido, pero no le daban nada.
    Hasta que un día pasó un señor muy sabio que había en el pueblo y el pobre hombre, que estaba muy angustiado, le dijo:

    - Dios me engañó, me mandó una señal equivocada para hacerme creer que las cosas eran de una manera y eran de otra. ¿Por qué me hizo esto? Yo soy un hombre creyente...

    Y le contó lo que había visto en el bosque.
    El sabio lo escuchó y luego dijo:

    - Quiero que sepas algo. Yo también soy un hombre muy creyente.
    Dios no manda señales en vano. Dios te mandó esa señal para que aprendieras.

    El hombre le preguntó:

    - ¿Por qué me abandonó?

    Entonces el sabio le respondió:

    - ¿Qué haces tú, que eres un puma fuerte y listo para luchar, comparándote con el cervatillo?
    Tu lugar es buscar algún cervatillo a quien ayudar, encontrar a alguien que no pueda valerse por sus propios medios.


                Jorge Bucay




    24/05/2008

    EL Buscador "cuento Jorge Bucay"


    Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador
    Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco esa alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente para quien su vida es una búsqueda.
    Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada… Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos eran los de un buscador, quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción … “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”. Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía “Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”. El buscador se sintió terrible mente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
    - No ningún familiar – dijo el buscador - ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?.
    El anciano sonrió y dijo: -Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda que fue lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. ¿ Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?…¿Una semana?, dos?, ¿tres semanas y media?… Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿El minuto y medio del beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana? … ¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? …, ¿y el casamiento de los amigos…?, ¿y el viaje más deseado…?, ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…?¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?… Así vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.


    Jorge Bucay

    31/03/2008

    Una bonita historia "La estrella"

    E

    xistían millones de estrellas en el cielo. Estrellas de todos los colores; blancas, plateadas, verdes, doradas, rojas y azules. Un día, inquietas, ellas se acercaron a Dios y le dijeron; señor Dios, nos gustaría vivir en la tierra entre los hombres… así será hecho…, respondió el Señor. Las conservare a todas ustedes pequeñitas, como son vistas, para que puedan bajar a la tierra.
    Se Cuenta que, en aquella noche, hubo una linda lluvia de estrellas. Algunas se acurrucaron en las  torres de las iglesias, otras fueron a jugar y a  correr juntas con las luciérnagas  por los campos, otras se mezclaron  con los juguetes de los niños…. Y la tierra quedo maravillosamente iluminada

    pero con el paso del tiempo, las estrellas resolvieron abandonar a los hombres y volver para el cielo dejando la tierra oscura y triste… por que volvieron…pregunto Dios, a medida que ellas iban llegando al cielo,.. Señor, no nos fue posible permanecer en la tierra. Allá existe mucha miseria y violencia, mucha maldad, mucha injusticia…y el Señor les dijo,*claro*, el lugar de ustedes es aquí en el cielo, la tierra es el lugar de lo transitorio, de aquello que pasa, de aquel que cae, de aquel que yerra, de aquel que muere….nada es perfecto**. El cielo es el lugar de la perfección, de lo inmutable, de lo eterno, donde nada perece…


    después que llegaron todas las estrellas y verificaron su número, Dios hablo de nuevo… nos está faltando una estrella…..será que se perdió en el camino…. *** un ángel que estaba cerca replico,… no Señor…., una estrella resolvió quedarse entre los hombres, ella descubrió que su lugar es exactamente donde existe la imperfecccion, donde hay límite, donde las cosas no van bien, donde hay lucha y dolor,…¿más que estrella es esa? ...Señor, la estrella es esa...***


    *** es la esperanza, Señor, la estrella verde…. La única estrella de ese color.

    y

     cuando miraron para la tierra la estrella no estaba sola. La tierra estaba nuevamente iluminada porque había un estrella verde en el corazón de cada persona. Porque el único sentimiento que el hombre tiene y Dios no necesita tener, es la esperanza. Dios ya conoce el futuro y la esperanza es propia de la persona humana, propia de aquel que yerra, de aquel que no es perfecto, de aquel que no sabe cómo será el futuro

    recibe en este momento, esta estrellita en tu corazón*** la esperanza**** tu estrella verde. No dejes que ella huya y no permitas que se apague. Ten certeza que ella iluminara tu camino

    Se siempre positivo y agradece a Dios por todo. Se siempre feliz y contagia con tu corazón iluminando a otras personas…